Las impresoras 3D se mueven en tres dimensiones, gracias a sus ejes X, Y y Z. Cada eje tiene motores y guías que permiten desplazar el cabezal o la cama en distintas direcciones:
Eje X: movimiento lateral del cabezal o de la cama.
Eje Y: movimiento hacia adelante y atrás.
Eje Z: movimiento vertical (subida y bajada del cabezal o la base).
El correcto calibrado de estos ejes es esencial para que las capas se coloquen de forma precisa y no haya desplazamientos o errores durante la impresión.
