La boquilla es la parte final del hotend por donde sale el material fundido. Es un pequeño orificio metálico, normalmente de latón o acero endurecido, cuyo diámetro determina el grosor del hilo que se deposita. El diámetro más común es de 0,4 mm, aunque existen boquillas más finas para mayor detalle, o más grandes para impresiones rápidas.
Una boquilla limpia y en buen estado es clave para evitar atascos y garantizar una extrusión fluida y uniforme.
